Si soñar no cuesta nada... La lectura tampoco y nos enriquece mucho más :D

viernes, 27 de septiembre de 2013

«EL ALQUIMISTA: El tesoro la piedra, los sueños el elíxir»


Con días como este, dan ganas de tomar mi mochila, pan, agua y un abrigo y lanzarse al mundo. Hacer dedo por las carreteras de un lugar desconocido del sur de Chile, y gritar, hacerlo tan fuerte hasta quedar sorda, espantar a unos cuántos pájaros y poder sacar de alguna forma «esto» extraño que me aqueja. 

 «Uno busca lleno de esperanzas el camino que los sueños prometieron a sus ansias» (Enrique Santos Discépolo)
Lo que dije anteriormente no escapa mucho a lo que mi corazón anhela. Deseo poder liberarme, encontrar un verdadero motivo que mueva mi vida. Deseo escuchar a mi corazón y no equivocarme.
¿Y todo esto por qué? «El Alquimista» de Paulo Coelho, una obra que abrió mis ojos y me hizo pensar. No como muchas obras, ésta si caló de manera sutil y espontánea en mí, y la esencia de mi persona atrapó lo mejor de ésta. Sin lugar a dudas una obra que será imposible olvidar, y se convertirá en  conocida a vox populi dentro de mi círculo y fuera de éste.

Al juzgar por los prejuicios, este mes fue una de esas excepciones que «sólo ocurren una vez», no cada 30 días se marcha una profesora que te ha formado como estudiante, pero principalmente como un ser humano competente, y recalco este último concepto, puesto que éste es (a modo personal) el que describe a la profe Pauli en una palabra. Sin embargo, como lo menciona esta hermosa obra «la hora más obscura, es la que viene antes del nacimiento del sol» por ende, el sol nació nuevamente para nosotros con la llegada de la profe Mabel,  y quiero que esto último no se mal interprete, pero es que no puedo dejar de relacionar esta obra, con hechos que pasan en mi día a día.   Es que quizás todo esto, estaba «Maktub».


«La hora más obscura, es la que precede al nacimiento del sol»
Esto fue cosa de días… Todo iba muy bien hasta la primera parte, donde lo emocionante aún no se me pasaba por la cabeza. Como comenté en la segunda entrada, llegar hasta aquí fue tan fácil, la historia era simple y sin mucha complejidad. Esto resultó como una evolución, y ahora me doy cuenta que no estaba tan ajena a lo que esperaba que ocurriera con esas «primera parte» y «segunda parte». Todo tomaría su propio rumbo, tal cual lo mencionó su propio autor: pude escribir la historia «ya  que estaba escrita en mi alma», la narración en este punto se tornó más interesante, pues iba presenciando no sólo la historia ficticia que nos estrega la verosimilitud narrativa, sino que también la nostalgia de sentirse un Santiago más, que se arriesga a lo nuevo, perdiendo el miedo, sorteando obstáculos, dejando cosas importantes, por cumplir su «Leyenda Personal», y donde los lectores (como yo en este mes), nos emocionamos con el encuentro del amor, ese valor que siempre está presente en nuestras vidas, aunque no nos demos cuenta que se encuentre ahí.  

Resulta entretenido el ambiente físico en que se desarrolla la historia, recordé inmediatamente eso de: «viaje como tema literario» y es que más allá de haber sido un viaje físico, lo que identifiqué fue ese desarrollo interior que transformó a «el pastor» en un verdadero alquimista. Es muy detallada la descripción de este ambiente, «realmente me sentí como en el desierto, sentí esa sed y la desesperación de estar viajando en camello, bajo un abrumador sol».
 
Una ilustración  del desierto a lo que mi mente imaginaba cuando leía
Lo que lejos me llamó más la atención, fue ese tono que logró discernir mi agobio. Fue algo filosófico, con grandes metáforas, lo que sin lugar a dudas enriquece más esta novela y la hace diferente a la pasada, «1984», y a las anteriores.  Además el uso de nuevos conceptos, como «Leyenda personal», «La Gran Obra», «El Alma del mundo», y otras, hacen que ésta plasme ciertamente el sello de su autor, un letrista carioca, Paulo Coelho.

No muchas tienen el agrado de ser catalogadas con un «+» por mí, porque soy bastante regodeona, y no obstante,  reconozco que  fue una novela que me encantó, entre ésta y «El Hidalgo Don Quijote de la Mancha», opto por la primera a ojos cerrados. Pero como dicen por ahí «sobre gustos no hay nada escrito», las opiniones varían, y son respetadas. En este minuto «soñaré con pirámides, encontraré un rey,  cruzaré el desierto y estaré en un pozo en algún oasis para preguntar por un Alquimista. Todo esto porque el Universo entero conspirará para que yo me quede junto a ti».

Realiza un viaje entretenido y placentero, si quieres reflexionar, te invito que al igual que yo, te entregues a esta «Gran Obra». En otras palabras, acompaña a Santiago en su «Leyenda Personal». No te arrepentirás. Sólo ten presente... (observa la imagen de abajo).

En palabras del mismo Coelho en su obra denominada "El Alquimista"

2 comentarios:

  1. Creí, pensé que cuando estaba leyendo lo primero que anotaste en tu entrada, hablaba conmigo misma. Muchas veces, cuando te aqueja un dolor tremendo en el pecho, gustarías escapar. Como sea la situación, sea si llueve o no, hace frío o calor, esas ganas de arrancar, arrodillarte en el suelo y sacar un grito desgarrador de tus entrañas. Anhelar desde el alma que tal expresión desesperada (tu grito) hallase vomitado tal mano de uñas largas que apretaba sin compasión tu corazón.
    Y al final, que lindo no sería despertar tras tu manifestación y darte cuenta que tal dolor solo era un sueño... Solo un mal sueño.
    Cariños

    ResponderEliminar
  2. Que bonita refeccion y forma de hablar cami! :333 enserio tus textos hacen que me de mucho en lo que pensar *-* cosas que normalmente vivimos y sin embargo jamas les tomamos el valor necesario <3 Liiiiiiiiiiiiiiiiiindo! <3 No hay otra palabra ^^ :)

    ResponderEliminar