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| La Panchi con los Doce cuentos peregrinos |
Un día placentero en compañía de mi pequeña hermana recompensa, en
cierto modo, las horas de diversión que
solíamos tener unos meses atrás, cuando el sol aún palpitaba por entre la ventana que hoy contemplaba
ella, mientras yo leía estos doce cuentos peregrinos.
Sé que nadie logrará imaginarse quizás a la Panchi (mi hermanita) escuchando mi voz, mientras cambiaba el
énfasis de la lectura del cuento <<sólo venía a hablar por
teléfono>> , que siendo franca, no estaba acorde a su efímera
edad; sólo tres años.
Es que ése cuento peteneciente a los Doce cuentos peregrinos de Gabriel García Márquez, te deja con todos los sentido en
creciente alerta. Es capaz de poner a uno, como lector en el papel de la protagonista. En otras palabras,
me hizo partícipe de la narración. Me sentí identificada. Digo esto porque la historia trata más o menos
de un “mal entendido” que suele
estar presente casi indudablemente en el día a día.
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| Hacer dedo, puede resultar apasionante y/o atractivo pero... |
Me hizo experimentar diversas sensaciones mientras leía; como la poca credibilidad que te prestan ciertas personas, el amor volátil y las malas decisiones. En síntesis éste cuento tiene mucho de real y digo ésto porque recuerdo cuando María de la Luz Cervantes (protagonista)
queda parada por un fallo en su vehículo en plena carretera, luego “hizo dedo” y todo lo que más tarde
ocurriría, no viene a salir de boca. Suena atractivo
e interesante la última frase, (todo esto no con otra intensión que dejarlos “atrapados”;
uno de mis objetivos). Bueno esta circunstancia de quedar sólo en medio de una
carretera, es usual, pero el problema está en cómo salir de ahí. La peor solución que pudo tomar María fue la hacer dedo, ¡POR FAVOR! en estos tiempos
hasta yo desconfío de mi sombra, y ella la muy “lúcida”, no consideró ninguna
variable de desgracia. ¡No!, cómo lo iba a hacer sí estaba empeñada en
conseguir hablar por teléfono; (que
en lo personal no me llama la mayor atención) quizás sea porque no tengo con
quién hablar. Sin desviarme del tema, me sentí identificada, puesto que yo he
tenido la experiencia de que ofrezcan llevarme, pero jamás de los jamases lo he
tomado, y mucho menos he intentado practicar
eso de hacer dedo, porque me da miedo.
Tal vez las razones de este temor son las cosas que pasan en la actualidad,
como los secuestro de personas, violaciones o cosas que arrancan de lo
voluntario y además teniendo en consideración lo distinto que es hacer dedo para una mujer que para un
hombre. Para este último, en su mayoría salen con vida después de haberlo
practicado. En realidad estoy exagerando un buen poco (característica del REALISMO MÁGICO), pero de todas maneras no lo he hecho y no pensaré en hacerlo, por muy complicada que me encuentre para llegar a casa, y creo que esta decisión fue tomada tajantemente por la reflexión que me entrego este "cuento de viaje sin regreso", y para ustedes que quedan intrigados... deberan leerlo para salir de la duda.
Pero el destino de María fue
realmente inesperado, y ustedes quedarán atónitos, ya que a nadie le gustaría
tener un final que no merecía, como también
le pasa a mucha gente que es buena y termina con una desgracia o tragedia, pero
María quizás por su apellido “Cervantes”
estuvo sometida al prejuicio de la locura y lo demás no lo puedo decir o quizás, será a mí a quién traten de loca…
Hay que seguir leyendo después del trauma. Y seguir a pie aunque canse más y el camino sea largo. Lo de la llamada… suena mi teléfono en este momento.


¡¡Que lindo!! con respecto al teléfono contesta puede que sea tu novio atrapado en un sanatorio mental ajaja
ResponderEliminarNena, cabe señalar que ahora sí tengo quién me llame :D es tan hermoso. Eso sí... no está en un centro Psiquiátrico osjoajspajspajs xd o tal vez sí? :o que miedo :cc
ResponderEliminarCami tienes toda la razón, la enseñanza que deja este cuento es que no hay que hacer dedo aun cuando nos encontremos en una situación desfaborable como la de María. Esta mujer fue muy... como decirlo, no pensó en las consecuencias que irradiaría el tomar un transporte cualquiera sin saber su paradero, hoy en día las personas que piden que los lleven en medio de una carretera se ponen en peligro de manera desmesurada, "Caras vemos, corazones no sabemos", nuestros padres nos han repetido eston una y otra vez poniendole énfasis. Puede sonar a esteriotipo pero claramente la mujer se encuentra aun más en peligro al pedirle a alguien desconocido que la lleve, se ha visto constantemente que la mayoría de las veces son abusadas sexualmente, asecinadas de manera cruel y brutal, y en el peor de los casos secuestradas viviendo un calbario. Tomemos en cuenta este cuento,el cual no me gustó, sin embargo me dejó una enseñanza.
ResponderEliminarSabes Vale, me parece sinceramente que nuestras opniones al respecto del tema de tomar algún transporte desonocido pone en riesgo nuestras vidas :/ bueno y esto sin ninguna exgeración de por medio (:
EliminarGracias por demostrar una lectura cabal del presente texto :'))