Si soñar no cuesta nada... La lectura tampoco y nos enriquece mucho más :D

martes, 19 de marzo de 2013

"Una chica raramente bella"


Veamos, nosotras las mujeres,  a medida que pasa el tiempo, queremos experimentar en cuanto a lo que respecta belleza y a una identidad  que queremos reflejar a través de cómo nos vestimos, el perfume que usamos y especialmente el cabello. 
Nuestra estimada Isabel no se quedó atrás en lo que vincula al cabello, creando un personaje exóticamente hermoso; hablamos de “Rosa la bella”.
Es que al imaginar a aquella muchacha, creación nacida en “La casa de los espíritus”  específicamente en los primeros tres capítulos, da mucho en que pensar… Los narradores la describen con una belleza extraordinaria, con un aura marítima que no pasaba desapercibida.
Lo que más me gustaba de Rosa, no era esa majestuosa belleza,  sino su hermoso cabello verde, me lo imaginaba largo y sedoso. Un día soñé que tenía el cabello así y fui feliz en mi sueño,  pero sólo fue eso, qué triste.
Hoy en día llevar el cabello verde es mirado con “ojos raros”, y eso lo he comprobado yo misma, lo digo porque en mi  colegio, el año pasado un niño llevó su frondosa cabeza de niño de primero medio de aquel color y fue mal visto, este año lo lleva rubio o algo así. Personalmente me gustaría experimentar con mi cabello en lo que respecta al color y creo que esta es la edad para eso, puesto que según mis planes a futuro, seguramente no me aceptarían ni el currículum si tuviese el pelo de color verde, aunque quisiera, tal vez mi mami me lo cortaría en la noche o me obligaría a ponerme gorro todos los días para que su hija se comportara “normal”. Siempre había apostado por una teoría que decía algo así: Hay que tener personalidad para llevar físicamente algo que los demás digan cuando te vean “mira ese bicho raro”, ¿ejemplos? Los encontramos en todas partes, mi abuelita odia y habla pésimos de los chicos que les gusta el metal y se visten de negro,  gritan y otras cosas que hacen, llamándolos “los que escuchan la música del demonio” -fuertes palabras, mamá- Pero es por la variación diacrónica, quién sabe, si hubiese nacido en estos tiempos,  más de seguro que sería una “rebelde sin causa”.
Hay que ser realistas, aún la sociedad no está preparada para tener, por ejemplo, a una gerente general de una empresa "X"  con pelo corto y despeinado de color azul con reflejos verdes, aunque sea una excelente y genial persona, que maneje al revés y al derechos los asuntos de esa categoría, apostaría que las probabilidades de encontrar un trabajo serían escasamente efectivas.

2 comentarios:

  1. Me hiciste imaginarte con el pelo azul jajaja. Me encanta como escribes es muy agradable leer tus textos.
    En cuanto al pelo verde o el metal en una oficina, creo que son prejuicios. Aún no somos capaces de valorar una persona por lo que es y por como se ve. Adios C:

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  2. aaawwww *---* te encuentro toda la razón gatita :P jijijij :ZZ en unos años más tendré el pelo de ese color, no desesperes jajajja okno c:

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