Si soñar no cuesta nada... La lectura tampoco y nos enriquece mucho más :D

miércoles, 27 de marzo de 2013

“DEBEMOS TEMERLES A LOS VIVOS, NO A LOS MUERTOS”


Ha llegado la hora, tengo tantas cosas que decir… ¡jamás pensé que ocurriría esto!...
Comenzar con un título creativo, que aparece textualmente en la novela “La casa de los espíritus” a través de uno sus personajes más importantes de esta obra inigualable, Clara clarividente, la mujer con una sonrisa siempre en la boca y con unos dientecitos menos. Aún recuerdo cuando ella le dijo a su hija Blanca-debemos temerles a los vivos, no a los muertos- ahora que ya a “pasado mucha agua bajo el puente” logro entender lo que realmente quería reflejar con estas palabras.
Pienso y recuerdo cuando tuve en mis manos por primera vez este libro, subestimando como casi siempre (ya estoy aprendiendo a mejorar eso) de tan sólo verlo, observar su pequeña letra y sus hojas; que son bastantes, me dejó mucho que desear. 
Ahora que ya pasé prácticamente un mes en su compañía, bucha que agradezco la oportunidad de haber sido involuntariamente “invitada” a conocer y devorar hasta la última página de este libro, que me dejó con la boca “calladita” y los ojos “mojados”. Fueron momentos en los que tuve que dejar de lado cosas que habitualmente realizaba en las vacaciones, y que mejor que este libro para poner “los pies bien puestos sobre la tierra” y abrirme el camino de este nuevo año como estudiante.
                Me gusta la historia, y eso es muy hermoso. Mientras leía recordaba lo que en años anteriores había aprendido en Historia, principalmente el año pasado donde vimos “HISTORIA DE CHILE”  puesto que resulta útil en momentos como estos saber reconocer algunas características, que aunque no estén explicitas, uno logra inferirlas y sacar un buen análisis… Me di cuenta de inmediato que los hechos transcurrían en un lugar de Latinoamérica, me atrevo a decir que en CHILE, mi país, esto último deducible por algunas descripciones del lugar y de hechos que ocurrieron, como el”norte donde habitan los diaguitas” o cuando se hacía alusión a la dictadura militar, donde había un presidente de la república que prefiere morir en el nombre del pueblo, que lo llevó a ser el primer mandatario popular.
Fue fuerte en todo sentido de la palabra. Esta historia  tejida por un narrador omnisciente y  dos de sus protagonistas principalmente, Alba y Esteban, nieta y abuelo respectivamente, dos personajes dignos de ser criticados en esta entrada. Retomar los hechos que ocurrieron, ordenarlos por acontecimiento, aprenderse nombres, dejando el odio, hacer fechorías, espíritus,  actuar sin escrúpulos, luchar por los ideales, amar… me quiero detener aquí, donde lo que más me impactó fue la lucha desenfrenada mezclada con el amor, ver que la historia puede ser repetida, que tanto madre como hija encontraron el amor en personas idealistas, hombres que dieron prácticamente sus vidas en luchar por lo que querían y eso es valeroso en todo el sentido de la palabra.  Blanca y Pedro Tercero “el bolchevique” de las Tres Marías, donde movilizó el alma de lo inquilinos, que aunque no hayan reaccionado de inmediato, las controversias “florecieron” más tarde, mientras que el destino se encargó de que su hija encontrara el amor en Miguel, un muchacho que “revolucionó” el corazón de la niña y que a pesar de todo lo que tuvieron que pasar, pudieron ser felices. ¿¡Qué nos queda a nosotros!? Lo digo personalmente, nos echamos a “morir” por alguien que consideramos que esta ajeno, lejano, jamás accesible… ¡por favor! Este es un claro ejemplo de que a pesar de las adversidades que nos entregue la vida, debemos luchar por lo que queramos, como lo hizo Alba, pobrecita, juro que me dio mucha rabia ver lo que le sucedía a ella y a todos los que la represión de La dictadura sometió.
No olvidaré estas palabras que quebraron mis sentimientos, se me vinieron imágenes del difunto presidente Allende, con sus lentes y su casco cuando en el libro apareció…

“Me dirijo aquellos que serán perseguidos, para decirles que yo no voy a renunciar: pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Siempre estaré junto a ustedes. Tengo fe en la patria y su destino. Otros hombres superarán este momento y mucho más temprano que tarde se abrirán las grandes alamedas por donde pasará el hombre libre, para construir una sociedad mejor. ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!  Estas serán mis últimas palabras. Tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano”

Hoy me percato que tú sacrificio no fue en vano, yo aún no me considero partidaria de ninguna ideología política, sin embargo citaré una idea que dijo mi profe de historia un día…
“no podemos criticar los hechos pasados, ellos nos sirvieron para desarrollarnos y ver lo que no debemos repetir como humanidad, porque gracias a estos hechos pasados somos lo que hoy somos”
 Era algo así, simplemente “aprender de los errores” y le encuentro toda la razón, es obvio que el comunismo no le hizo bien al país, pero la dictadura tampoco. En los últimos capítulos son completamente repugnantes las descripciones de este momento histórico del país, su maldita forma de atrapar  comunistas, torturando y vulnerando los Derechos Humanos ¡REPUDIABLE!. Doy gracias a Dios realmente,  por haberme permitido nacer en esta época, porque no se qué sería de mi sinceramente, no hubiese podido ser tan fuerte como Alba, puesto que sólo he practicado uno que otro momento budista y mis silencios de censura nunca los he puesto a prueba “compañero”…
Me retracto de algunas opiniones que entregué antes de tener la idea global del texto, haber dicho tantas cosas malas de Esteban Trueba en las entradas pasadas, y ahora que llegó el final, ver el rumbo que  tornó su vida, me dio tristeza, ver su trayectoria finalizada en el camarote, tal cual lo estuvo un día en compañía de su amada esposa.

 Recuerdo ese día domingo 23 que terminé de leer, no lo podía creer, la batalla había terminado y las ultimas rebeliones tenía que dejarlas estipuladas en esta última entrada, sólo les digo que es una historia maravillosa y aunque ahora Isabel Allende pertenezca a la literatura popular, le doy mis más fieles opiniones: ¡me encanto! Yo la considero una obra de arte sin lugar a dudas. La invitación siempre esta y ojala tengan la voluntad de dejar los prejuicios y leer un libro extenso pero muy interesante, un recorrido histórico, donde se mezcla la realidad  con la magia, la rabia que despierta en los lectores y las corazonadas del perdón. 
Clara lo dijo: “debemos temerles a los vivos, no a los muertos” abramos los ojos y reflexionemos… ¿los espíritus fueron quienes torturaron y mataron a cientos de inocentes?  Esto deben descubrirlo ustedes mismos “compañeros”.
 Yo leyendo este buen libro 


martes, 19 de marzo de 2013

¿A quién no le ha pasado?


“Dos cucharadas y a la papa”  el título que lleva este texto me parece bastante sugerente, el tema que he elegido para hablar el día de hoy me pareció, personalmente atractivo mientras leía el VII capítulo “Los hermanos” quedé bastante anonadada, qué quieren que les diga “los hermanos enamorados de la misma persona”  ¡¡¡NOOOOO!!!
Hay que ser francos, esa duda siempre aparece, bueno a mi si se me ha presentado sólo una vez, es que mi ex enamorado era, en realidad es atractivo, eso es lo que dicen mis amigas y bueno no le conté a mi hermana por razones obvias, “es mejor prevenir, que lamentar” eso dicen.
Que horripilante experiencia la de Jaime y Nicolás Trueba, el destino quiso que se enamoraran de Amanda,  la “afortunadísima “y hago énfasis en esto último,  porque en la realidad que yo conozco, no es muy habitual que la suerte de justo en el blanco  y te fleche a ti y a tu hermano. No me gustaría estar en los zapatos de ninguno de los tres involucrados en el crimen (risa malvada) porque hay que ser benevolentes si estuviéramos en ese lío…
” La felicidad de uno significa la desdicha del otro y sumado a esto, ver sufrir a la persona que lleva tu misma sangre, sería trágico sinceramente.”
Si yo, Camila estuviera en esa situación en este momento, lo que haría sin pensarlo dos veces sería… (Tome nota)
*Hablaría con mi hermana/o con mucho amor (le reprocharía todo, con el típico “yo lo vi primero” “no pudiste fijarte en otro, que no fuera el mío” “devuélveme todas  mis cosas AHORA” “le voy a decir a mi mami “ ETC.)
*Se abrazan y lloran desconsoladamente (sólo si es necesario)
*  Toman el acuerdo “es  para todos o para ninguno” (aunque duela)
* Pacto de No Agresión Mutua (se recomienda pacto de sangre, para que sea más verosímil y respetado por ambas partes)
*Agregan a “nuevos amigos” en las redes sociales (todos felices)
Con estos simples pasos puedes olvidarte del “enamorado” de tu hermana/o, en realidad de “olvidar” tanto así no creo, pero logras “distraer la vista”. Ojala el trauma no sea tan grande puesto que el amor cuando “toca nuestra puerta” llega sin avisar. Si nuestro hermano/a no quiere seguir el concejo, tarde o temprano se dará cuenta del egoísmo que ha hecho, o tal vez que la decisión que tomó fue la correcta. De todos modos, en ambos puntos  mencionados  debemos mirar con entusiasmo, y pensar que tal vez el no era el indicado y que el correcto llegará en el momento preciso. Arriba el ánimo… ¡existen millones de personas en el mundo!
Sinceramente le cuento que a mí me funcionó y me está funcionando… el método para “distraer la vista y el cucharon”

"Una chica raramente bella"


Veamos, nosotras las mujeres,  a medida que pasa el tiempo, queremos experimentar en cuanto a lo que respecta belleza y a una identidad  que queremos reflejar a través de cómo nos vestimos, el perfume que usamos y especialmente el cabello. 
Nuestra estimada Isabel no se quedó atrás en lo que vincula al cabello, creando un personaje exóticamente hermoso; hablamos de “Rosa la bella”.
Es que al imaginar a aquella muchacha, creación nacida en “La casa de los espíritus”  específicamente en los primeros tres capítulos, da mucho en que pensar… Los narradores la describen con una belleza extraordinaria, con un aura marítima que no pasaba desapercibida.
Lo que más me gustaba de Rosa, no era esa majestuosa belleza,  sino su hermoso cabello verde, me lo imaginaba largo y sedoso. Un día soñé que tenía el cabello así y fui feliz en mi sueño,  pero sólo fue eso, qué triste.
Hoy en día llevar el cabello verde es mirado con “ojos raros”, y eso lo he comprobado yo misma, lo digo porque en mi  colegio, el año pasado un niño llevó su frondosa cabeza de niño de primero medio de aquel color y fue mal visto, este año lo lleva rubio o algo así. Personalmente me gustaría experimentar con mi cabello en lo que respecta al color y creo que esta es la edad para eso, puesto que según mis planes a futuro, seguramente no me aceptarían ni el currículum si tuviese el pelo de color verde, aunque quisiera, tal vez mi mami me lo cortaría en la noche o me obligaría a ponerme gorro todos los días para que su hija se comportara “normal”. Siempre había apostado por una teoría que decía algo así: Hay que tener personalidad para llevar físicamente algo que los demás digan cuando te vean “mira ese bicho raro”, ¿ejemplos? Los encontramos en todas partes, mi abuelita odia y habla pésimos de los chicos que les gusta el metal y se visten de negro,  gritan y otras cosas que hacen, llamándolos “los que escuchan la música del demonio” -fuertes palabras, mamá- Pero es por la variación diacrónica, quién sabe, si hubiese nacido en estos tiempos,  más de seguro que sería una “rebelde sin causa”.
Hay que ser realistas, aún la sociedad no está preparada para tener, por ejemplo, a una gerente general de una empresa "X"  con pelo corto y despeinado de color azul con reflejos verdes, aunque sea una excelente y genial persona, que maneje al revés y al derechos los asuntos de esa categoría, apostaría que las probabilidades de encontrar un trabajo serían escasamente efectivas.

lunes, 18 de marzo de 2013

“El señor de las tres Marías”



Estamos en plena guerra, la desbordante creatividad de Isabel Allende en su novela “La casa de los espíritus” me tiene anonadada sinceramente.
¡Por Dios! Es magnífico leer un libro que posea magia en sus páginas y más aún,  cuando sus letras están impregnadas de genialidad y agradables descripciones, donde es impecable el pulso que detalla un pasado histórico y social de algún lugar de nuestro subcontinente; Latinoamérica en sus años de república corrupta donde los grandes hacendados y dueños del capital tenían sometidos a tres cuartas partes de la sociedad de aquel entonces. Esteban Trueba, un personaje que permanece constantemente presente en las páginas de “la casa de los espíritus”, claro ejemplo de un hombre que cuando le “tomó el gustito” al dinero no dudó en someter y  probar su poder de aristócrata hacia los más vulnerables,  como Pedro Segundo García, un inquilino que a través del tiempo y lealtad al “patrón” se ganó su puesto de administrador y quién sabe si más adelante no se gana otra cosa, bueno literalmente seré yo quien tenga que descubrir que sucederá con este último personaje y cuál será el rumbo de su hijo Pedrito Tercero “el bolchevique de las Tres Marías” este último el que desea igualdad en el fundo de Esteban Trueba, convirtiéndose en su principal enemigo político. Si yo fuera Isabel, le daría muerte luego a Esteban… Ya en el V capítulo  me da ganas de botarlo de su camarote para que “desaparezca del mapa” ”. Les cuento que cuando emprendo mi lectura me lo imagino como Arturo Alessandri Palma (solo físicamente).
Ciertamente, en todas partes encontramos “el bueno” y el “malo” y claro está, hace que el lector (o sea nosotros) nos divirtamos y nos pongamos  en contra de este señor Trueba, bueno no puedo generalizar relatando que todos lo odiarán por su comportamiento agresivo y desconsiderado…
Esteban ¿cómo puedes ser tan malote? Tratas mal a tus trabajadores… Está bien; tenerles comida y casa de ladrillos no te hace una buena persona, solo un buen patrón y eso no te da facultades humanas para tratar de esa forma tan bruta y cruel a todas a esas mujeres, que por ser tus inquilinas les robaste su virtud y por ende su dignidad y a todos los demás que te rodean, dejándolos por el suelo literalmente a “palos” como decía mi abuelito que está en cielo.
Está bien, utilicé el “Esteban” para dirigirme a aquellas personas que creen que con la plata lo tienen todo, y bueno si leen esta obra se darán cuenta lo que pasa con las personas que prefieren lo material antes de lo humano y que por ende se creen superiores, tomándose atribuciones y mirando en menos a los demás. Doy gracias a Dios que eso del machismo actualmente está siendo repelido por los ciudadanos, especialmente las mujeres y yo aunque sea menor, trato de impartir igualdad puesto que “somos todos iguales en dignidad y derecho” siempre y cuando respetemos y seamos consecuentes.
Me da un poco de “cosita”, pero lo único que salva a este personaje y hace que me guste leer en voz alta y no dejar dormir a mi mami durante la noche, es que personalmente me gusta el nombre “Esteban” me parece un nombre de un hombre bueno e interesante, pero esta novela no lo describe como yo me imaginaba y es más, les confieso que es el nombre que deseo ponerle a mi hijo y no cambiará por las descripciones de Isa (esto es asunto aparte).
En fin me quedan unas cuantos capítulos por leer y es más que obvio que les dejo la “ventanita abierta” para que lean este libro un poco extenso pero muy divertido.