Si soñar no cuesta nada... La lectura tampoco y nos enriquece mucho más :D

martes, 28 de mayo de 2013

LA PARTE DIFÍCIL




Imágen de mi ventana, lluvia hermosa
Día regularmente lluvioso y con ventiscas que  azotan al pueblo fantasma de Vilcún. Esta vez ya no seré la misma al dirigirme a ustedes. He guardado la risa  bajo “siete llaves” y la crítica se me ha implantado a “flor de  piel”.
Viajar durante horas en los “Doce cuentos peregrinos”; una obra que a mi parecer es magistral y fácil de llevar y, que hasta su propio autor reconoce: <<creo haber logrado así el libro de cuentos más próximo al que siempre quise escribir>> nos invita, sin lugar a dudas a la bella e histórica Europa; que con todos sus méritos,  enlazada a la mágica y sutil pluma de Gabriel  García Márquez, nos brindará el pasaporte perfecto para concretizar el anhelado transbordo, evidenciando en cada uno de sus doce paraderos las extrañas, únicas y tal vez reales historias que le suceden a personajes latinoamericanos en el viejo continente.
En el año 1992 fueron publicados los “Doce cuentos peregrinos”; un año que por lo demás fue bisiesto y declarado AÑO INTERNACIONAL DEL ESPECIO por la ONU, además de celebrarse el quinto centenario de AMÉRICA; punto que no debe pasarse por alto. Estos dos, el primero y el último deben  tomarse de la mano, aunque así no haya sido su principal objetivo.
Los “Doce cuentos peregrinos” fueron el mejor regalo que podía recibir América para su aniversario de quinientos años de ser descubierta.  Una obra maestra que rebosa sus páginas con entretenidas y novedosas narraciones, que por lo demás llenan de entretención la vida de los lectores (como yo en éste frío mes) donde he podido transgredir mi realidad, enfocándome en la de ellos, logrando sorprenderme en cada cuento, en cada paradero.

Gabo eres tan hermoso jajaja
Al hablar sobre las generalidades y elementos en común de los que componen esta serie de cuentos, cabe señalar, el aporte ineludible del BOOM LATINONOAMERICANO en la presente obra, vale decir, la importancia que tuvo para los europeos, pero más específicamente la posibilidad que brindaron ciertas editoriales a la publicación de las obras de escritores sudamericanos. En este grupo encontramos a Vargas Llosa, García Márquez, Cortázar entre otros,  lo que contribuyó sin duda, a la presencia del ambiente propiamente europeo en los "doce compañeros" de este mes de mayo, donde se describe ciertas ciudades de Francia, Italia y España principalmente. Todo esto no tiene otra razón más concreta para mí, de que siempre los sudamericanos tratamos de imitar o ser parecidos a los del mundo occidental; porque  iguales ¡jamás!... es prácticamente imposible, siempre seremos quienes tengan que sufrir para poder abastecer de cierta manera al intransigente y obstinado mundo occidental. Aunque muchos digan que todos aquellos pertenecientes al Boom son escritores de “culto”, y sí nos ponemos a analizar lo que significa esto, en ninguna parte de sus características se considera que ganan grandes sumas de dinero al plasmar en sus libros  su manera de ver el mundo, haciéndole el frente a éste, y tomando las raíces latinoamericanas” ¡no! eso es parte de la literatura de masas o popular… pero lo que marca la diferencia entre ambas, es sin duda la calidad, y esto en todo el sentido de la palabra. Las obras pertenecientes al canon culto son aquellas donde sus autores se preocupan de la forma en que cuentan lo que quieren que sea transmitido, sin que por ello  descuiden la originalidad y sello personal del tema.  Al ver entonces desde de ese punto de vista la obra de Márquez, claramente se merece estar posicionada donde está. Una de las más importantes narraciones del colombiano.

"La luz como el agua"
Esta obra constantemente abarca temas que son parte del día a día, de ahí que me nace la duda (nuevamente) como también me sucedió en primero medio con “Cuentos de amor, de locura y de muerte” de Horacio Quiroga. En ambas narraciones me despierta la misma inquietud, de que están basadas en historias que realmente sucedieron, bueno en la mayoría de los cuentos de García Márquez, ésa fue mi  impresión, excluyendo de ello a varios de éstos doce, por considerarlos desde mi punto de vista, como fieles ejemplares del mundo fantástico;  en los que cito; <<La luz es como el agua>>, <<Espantos de agosto>>, y en cierta medida <<El rastro de sangre sobre la nieve>> ya que, entre otras características, deja reflejada situaciones que escapan de la realidad, dejando en constante asombro hasta el final de la historia, sólo hasta un punto que no deja de parecer peculiar lo que sucede. Yo rescato a groso modo, la técnica narrativa utilizada por el Gabo,  puesto que como el mismo dice “[…] trabajando todos los cuentos a la vez y saltando de uno a otro con plena libertad, conseguí una vista panorámica […]”, es así como yo también vi, sentí, viví, transporté y contribuí a crear el nuevo mundo que me ofrecía “Doce cuentos peregrinos”.
Retomando el tema de que los cuentos de “peregrinaje” fueron basados en la realidad, no suena tan descabellado, pues considero que el dilema que ocurre en <<Buen viaje señor presidente>> deja entrever el prejuicio existente en “las sociedades de clases”, ¿por qué digo esto? mmm…. Suena a típico comunista resentido diría un pelucón sin corazón, ¡pero es verdad! el presidente de éste cuento “no tenía donde caerse muerto”  literalmente; bueno para lo que sigue deben descubrirlo ustedes, porque sí sigo… me cortarán en rodajitas por contar el final jijiji.
En otro cuento que también se evidencia la realidad, es aquel que me inspiró en tomar la decisión de  nunca hacer dedo <<Sólo vine a hablar por teléfono>> fue uno de los más impactantes. Su trama es fácilmente apreciable en el cine, en el teatro, o en la vida común y silvestre. Yo personalmente compartí contándosela a mis familiares, como muestra de que compartimos la cultura con todos, o tal vez una excusa barata para atemorizar (esta última afirmación la abogo como más factible en mi caso). Ciertamente García Márquez en éste, trató de poner en la palestra el rol que juega el entorno  en relación con nuestras capacidades cognitivas y emocionales; que a lo largo de la trama (uno de los más extensos a lo que respecta a cantidad de páginas) van moldeando un final inesperado, dejando en sí, la reflexión de que no todo en la vida tiene un fin, un cierre, un ciclo terminado… ¡no! evidenciemos la realidad también, reflexionando de lo temas que pueden resultar decisiones mal tomadas y no saber utilizar el perdón cuando es debido y,  todo por dejarse llevar por los rencores, celos y los prejuicios, claramente puestos sobre la mesa en éste cuento.
Finalmente estos doce cuentos cumplieron con mis expectativas, aunque desde un principio no se me fue fácil olvidar el agravio ocurrido con mi entrada primera, el libro en sí, me deja bastante conforme y puedo decir que éste me ha devuelto las ganas de escribir,  esas que se llevó ese viejecillo de la Mancha,  que gracias a Dios no lo he vuelto a encontrar. De vuelta al tema… las ganas de dejar mis puntos de vista me resultó ágilmente excitante con Doce cuentos peregrinos, obra que obviamente estará en mi pequeña biblioteca. Libro que despertó en mí las ganas de derramar sangre a chorros por los dedos con un perro que llora, donde la tramontana, enamora a una institutriz alemana, en un barco que navega por la luz de una bombilla
La decisión más fácil fue reconocer que somos propensos a cometer errores, pero la decisión más difícil fue escribir un el punto final,  que ciertamente no tendrá la facultad ni la disponibilidad de poder ser modificada en 18 años… mí inspiración quedó en el pasado, se dirá cuando se haya dicho the hardest part… 
"Intentémos destruir las partes difíciles de la vida, con buena lectura, disfrutemos de los doce pasajeros sin prejuicio alguno; después de todo, sólo logró que mi mente viajara y... lo demás descúbranlo ustedes".

                                                                 

Y la parte más difícil
Era dejarlo todo y no quedarse con nada
Esa era la parte más difícil...

Y la cosa más extraña
Era esperar a esa campana que sonara
Esa fue la partida más difícil.







                                                                          ~La parte difícil para mí... será decirles adiós~

domingo, 26 de mayo de 2013

Malas decisiones en la carretera sin regreso



La Panchi con los Doce cuentos peregrinos
Un día placentero en compañía de mi pequeña hermana recompensa, en cierto modo,  las horas de diversión que solíamos tener unos meses atrás, cuando el sol aún palpitaba  por entre la ventana que hoy contemplaba ella, mientras yo leía estos doce cuentos peregrinos.
Sé que nadie logrará imaginarse quizás a la Panchi (mi hermanita) escuchando mi voz, mientras cambiaba el énfasis de la lectura del cuento <<sólo venía a hablar por teléfono>> , que siendo franca, no estaba acorde a su efímera edad; sólo tres años.
Es que ése cuento peteneciente a los Doce cuentos peregrinos de Gabriel García Márquez te deja con todos los sentido en creciente alerta. Es capaz de poner a uno,  como lector  en el papel de la protagonista. En otras palabras, me hizo partícipe de la narración. Me sentí identificada.  Digo esto porque la historia trata más o menos de un “mal entendido” que suele estar presente casi indudablemente en el día a día.

Hacer dedo, puede resultar apasionante y/o atractivo pero...
Me hizo experimentar diversas sensaciones mientras leía; como la poca credibilidad que te prestan ciertas personas, el amor volátil y las malas decisiones. En síntesis éste cuento tiene mucho de real y  digo ésto porque recuerdo cuando María de la Luz Cervantes (protagonista) queda parada por un fallo en su vehículo en plena carretera, luego “hizo dedoy todo lo que más tarde ocurriría,  no viene a salir de boca. Suena atractivo e interesante la última frase, (todo esto no con otra intensión que dejarlos “atrapados”; uno de mis objetivos). Bueno esta circunstancia de quedar sólo en medio de una carretera, es usual, pero el problema está en cómo salir de ahí. La peor solución que pudo tomar María fue la hacer dedo, ¡POR FAVOR! en estos tiempos hasta yo desconfío de mi sombra, y ella la muy “lúcida”, no consideró ninguna variable de desgracia. ¡No!, cómo lo iba a hacer sí estaba empeñada en conseguir hablar por teléfono; (que en lo personal no me llama la mayor atención) quizás sea porque no tengo con quién hablar. Sin desviarme del tema, me sentí identificada, puesto que yo he tenido la experiencia de que ofrezcan llevarme, pero jamás de los jamases lo he tomado, y mucho menos he intentado  practicar eso de hacer dedo, porque me da miedo. Tal vez las razones de este temor son las cosas que pasan en la actualidad, como los secuestro de personas, violaciones o cosas que arrancan de lo voluntario y además teniendo en consideración lo distinto que es hacer dedo para una mujer que para un hombre. Para este último, en su mayoría salen con vida después de haberlo practicado. En realidad estoy exagerando un buen poco (característica del REALISMO MÁGICO), pero de todas maneras no lo he hecho y no pensaré en hacerlo,  por muy complicada que me encuentre para llegar a casa, y creo que esta decisión fue tomada tajantemente por la reflexión que me entrego este "cuento de viaje sin regreso", y para ustedes que quedan intrigados... deberan leerlo para salir de la duda.

Pero el destino de María fue realmente inesperado, y ustedes quedarán atónitos, ya que a nadie le gustaría tener un  final que no merecía, como también le pasa a mucha gente que es buena y termina con una desgracia o tragedia, pero María quizás por su apellido “Cervantes” estuvo sometida al prejuicio de la locura y lo demás no lo puedo decir o  quizás,  será a mí a quién traten de loca…

Hay que seguir leyendo después del trauma. Y seguir a pie aunque canse más y el camino sea largo. Lo de la llamada… suena mi teléfono en este momento.

martes, 21 de mayo de 2013

No me sirvió la inferencia



Un hermoso día de las glorias navales en  mi país. Todos felices, descansando, viendo televisión, celebrando un día que en lo personal, no me parece motivo de celebración. Pero en fin; eso no depende de mí. Claro, agradezco la oportunidad de “descansar” aunque no haya sido así exactamente. Estoy enojada.
Mi cara cuando leí el "famoso" prólogo
 Creo que el título de esta entrada deja bastante clara mi indignación.  Es que realmente creo que García Márquez atentó contra mi imaginación y que sí no fuera porque estoy obligada a leer esta serie de cuentos peregrinos, de pura “picada” no los tomaría en cuenta.
Me explico mejor… En la primera entrada me esmeré en utilizar mi imaginación y la inferencia para  tratar de hacer esto más original. Todo bien hasta ahí. Luego me fui a visitar los blogs de mis compañeros de salón y qué creen… ¡A TODOS SE NOS OCURRIÓ UTILIZAR ÉSTO PARA COMENZAR CON EL “ANTES”! (bueno estoy exagerando) jajaja lo que sucede es que leí dos o tres textos y teníamos algo en común; habíamos comenzado hablando del famoso título de la obra de “Gabo” publicada en 1992.
Eso lo logré “digerir” bastante rápido, pero mi desgracia no llegaría sólo hasta ese punto.
Comencé este día (orgullo de muchos chilenos), leyendo. Abrí el hermoso ejemplar de “Doce cuentos peregrinos” de la Editorial Sudamericana y, en su quinta página, titulada “prólogo” que en el centro superior de la hoja llevaba con letras de titular  “PORQUÉ DOCE, PORQUÉ CUENTOS Y PORQUÉ PEREGRINOS”, sentí como sí un cuchillo destrozara y humillara mis intensiones.
Juro que quise “matar”, o mejor dicho arrancar las páginas de ese suceso, y haría “borrón y cuenta nueva” para placer mío, pero no.
"Doce cuentos peregrinos" Editorial Sudamericana

García Márquez se explayó en las descripciones del contexto de producción de su “joyita”, de la que cabe señalar, estuvo más de 18 años en “proceso de redacción”, que tuvo como “médula” la escritura de temas en un cuaderno de colegio de alguno de sus hijos,  que éste se le desapareció un tiempo y que suprimió bastantes temas, entre otras cosas que tendrás que descubrir. Quizás en la basura se verían mejor tío Gabo… mentira, lo digo porque todavía le tengo “sangre en el ojo’’, pero esas son cosas de la vida.
Ahora tengo que sacar algo en limpio, y creo que no intentaré inferir en los libros que me restan éste año. Intentaré ser “original” de otra forma, menos predecible quizás. 
¡No todas las cosas resultan como esperamos! Tengo que seguir leyendo, para que tenga "buen viaje, señor presidente"...

De esta forma me recompensarás mi tiempo invertido casi inútilmente tío "Gabo", siempre con su debido respeto es de cariño (sarcásticamente)

viernes, 17 de mayo de 2013

ENCONTRANDO EL TRANSFONDO



Doce, un número  presente  en diversos contextos, y uno de los más utilizados en la historia de la humanidad. Su popularidad se debe, entre otras cosas, a que en un año la luna gira unas doce veces alrededor de la Tierra, hecho que ya observaron y conocieron los pueblos primitivos, en la sincronía entre el año solar y los ciclos lunares. De ahí que los antiguos astrónomos establecieran más tarde los doce signos del Zodíaco, y que todavía hoy siga siendo habitual comprar productos por docenas. Además que está presente en nuestros relojes indicando las doce horas del día y de la noche, y no es inusual que también esté representada en la literatura, en los “Doce cuentos peregrinos” de Gabriel García Márquez.

Antes que nada, es conveniente para este mes una pequeña inferencia, o una “tincada” a partir del título de “Doce cuentos peregrinos” puesto que resulta interesante lograr, quizás inferir o advertir algún elemento que tal vez, esté presente en la obra con tan sólo practicar lo antes dicho.


Aquello de doce cuentos, deja claro que será una serie narraciones breves, que no tendrán descripciones amplias de ambiente ni de personajes, sin olvidar su carácter ficcional (lo que hará que este mes vuelvan a mí, esas ganas de leer que se llevó el caballero de la triste figura). En tanto a lo que vincula lo peregrino, según el diccionario online wordreference.com:
“es una persona que va por tierras extrañas” “persona que por devoción o por voto va a visitar un santuario” “animal que migra de un lugar a otro” o “hermoso o perfecto”.

El término peregrino (del lat. peregrīnus) refiere en su significado más clásico al viajero que, por devoción o por voto, visita un santuario o algún lugar considerado sagrado. En su acepción más general es todo aquel que anda por tierras extrañas.

Yo creo que tal vez sus temáticas estarán enfocadas en el viaje; y esto no sería raro, ya que a lo largo de la historia de la literatura, este tema se ha utilizado constantemente, al igual que el amor y la muerte. Por otro lado, los diversos significados de esta palabra; “peregrino” me sugiere que tal  vez, estos cuentos guarden relación con lo eclesiástico- religioso, hasta se me pasó por la mente que serán narraciones que tendrán como sede, algún lugar de nuestra Latinoamérica, ya que su autor, Gabriel José de la Concordia García Márquez [Aracataca, Colombia, 6 de marzo de 1927] posee entre otras características narrativas, la utilización de lugares de nuestro subcontinente, y además sin dejar de lado la utilización de los elementos del  realismo y realismo mágico, (que ojalá  esté presente en esta “docena de cuentos”), donde el colombiano García Márquez ha sido considerado el mayor exponente de este género, que consiste esencialmente, “en que retrata las supersticiones propias de América Latina, donde se hiperboliza la realidad reflejada a través de la fantasía” (apuntes de mi cuaderno 2013). Su obra "CIEN AÑOS DE SOLEDAD",es la que mayor representatividad le brinda a éste.
El tío “Gabo” (como le dicen sus conocidos y amigos a Gabriel García Márquez) además de utilizar el elemento de lo real y lo real- mágico y la utilización de lugares latinoamericanos en sus obras (aunque no explícitamente, por ejemplo Macondo), posee una trayectoria literaria muy impresionante. Uno de los escritores pertenecientes al boom latinoamericano, y premio Novel  en 1982, asimismo, sus obras han recibidos numerosos estudios críticos, algunos extensos y significativos, que examinan la temática y su contenido político e histórico y por otro lado, otros  se han enfocan al contenido mítico, las caracterizaciones de los personajes, el ambiente social, la estructura mítica o las representaciones simbólicas en sus obras. Algunas de estas son:


1955: La hojarasca
1955-1960: Obra periodística 3: De Europa y América
1961: El coronel no tiene quien le escriba
1962: La mala hora
1962: Los funerales de la Mamá Grande
1967: Cien años de soledad
1968: Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo
1970: Relato de un náufrago           
1981: Crónica de una muerte anunciada
1992: Doce cuentos peregrinos
2004: Memoria de mis putas tristes
2010: Yo no vengo a decir un discurso
 [Para más información http://es.wikipedia.org/wiki/Gabriel_Garc%C3%ADa_M%C3%A1rquez fuente confiable].


Ahora sólo me queda “peregrinar” en la segunda, de las tantas  maravillas narrativas que he de leer y de las que posee don Gabo.
Ahora recordando…Me encantaba que mi mamá me leyera cuentos durante las tardes, cuando era más pequeña, y no le tomaba el valor, a aquella fugacidad de la vida, el  cómo transcurre, y como el mundo va cambiando, tal vez creciendo con la edad, con el tiempo que no se emplea bien, pues soy yo ahora quién le lee a la mamá que me enseñó a hacerlo: hago doble trabajo y ambos provechosos. Leer por mí y por los demás. Y siempre que quiero retardo el reloj; y ya no soy yo quién lee, es ella mi abuela, la que está ahí, sentada en el ventanal… Qué bien suena, pareciera una narración breve con carácter de ficción (jajajaja risa sarcástica).


¿Por qué tanta importancia a "CIEN AÑOS DE SOLEDAD"?












MACONDO- ARACATACA "vivencia del elemento latinoamericano en la narrativa de García Márquez"